“Montano tuvo el rcord de violaciones de los Derechos Humanos”

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Una perito seala al acusado como uno de los lderes del Alto Mando que tom la decisin de matar a los jesuitas partidarios de una paz que acabara con sus privilegios en el Ejercito

La perito estadounidense Terry Karl, durante su declaraci

La perito estadounidense Terry Karl, durante su declaracin del lunes en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por el asesinato de los jesuitas espaoles en El Salvador en 1989.

Una perito propuesta por la acusacin: “Montano tuvo el rcord de violaciones de los Derechos Humanos. Hay ms de 1.000 violaciones atribuidas a tropas bajo su mando, como por ejemplo 70 asesinatos extrajudiciales”.

Un perito propuesto por la defensa : “Es difcil dar estadsticas, pero Montano trabaj para la mejora de los orfanatos, de los indigentes… Como viceministro de Defensa su labor era de asesora al ministro y sus funciones eran de orden administrativo, no operativo”.

La ltima semana del juicio contra uno de los presuntos responsables del asesinato de seis jesuitas y dos empleadas domsticas en El Salvador en 1989 arranc este lunes con una confrontacin exhaustiva, ocenica e interminable entre los expertos que acusan al coronel Inocente Orlando Montano y los que lo exoneran.

Tan prolija fue la intervencin de los abogados que las siete horas de sesin slo dieron tiempo para dos testimonios.

El ms largo fue el de Terry Karl, una profesora de las universidades de Standford y de Harward especializada en Amrica Latina que ha pasado los ltimos 40 aos de su vida visitando El Salvador y analizando miles de documentos desclasificados por el Gobierno de Estados Unidos. Karl aport a la Justicia espaola dos informes (uno en 2009 y otro en 2017) sobre la implicacin del Alto Mando militar salvadoreo en la masacre contra Ignacio Ellacura y sus compaeros defensores de la Teologa de la Liberacin y el proceso de paz dialogado en El Salvador.

Poder ‘de facto’

En esencia, Karl ha explicado el poder “de facto” que tena en las Fuerzas Arnadas La Tandona, una numerosa promocin de militares graduados en 1966 y de ideologa ultraderechista. A esa “familia mafiosa”, como la bautizaron los propios servicios de Inteligencia norteamericanos, perteneca la prctica totalidad del Estado Mayor y del Alto Mando salvadoreos, incluido Montano. Y Karl sostiene que l, Montano, era uno de sus lderes.

Numerosas investigaciones cuentan que La Tandona era un colectivo no slo ideolgico, sino corrupto. Y Karl ha situado en parte de esa caracterstica una de las claves del asesinato de los jesuitas. “Ellacura haba logrado un acercamiento con el presidente Alfredo Cristiani y tambin con el sector de la guerrilla que quera negociar. Pero los duros del Ejrcito no queran eso porque el acuerdo de paz implicaba sacar a La Tandona del poder, por su ideologa y por su corrupcin. Para La Tandona, el acuerdo era un suicidio”. Por eso, la tesis de Karl es la de tantos investigadores: fue un crimen premeditado, estratgico, ordenado al ms alto nivel y posteriormente encubierto. “Los ataques a los jesuitas venan de muy atrs. Montano los consideraba traidores. Antes de ser viceministro, protagoniz muchos de esos ataques contra ellos. Era muy feroz en sus palabras contra ellos y, junto al coronel Zepeda, fue el lder de la campaa contra los jesuitas los das previos al asesinato”.

Casi tres de las cuatro horas de declaracin de Terry Karl han sido obra del abogado de la defensa de Montano. Sorteando las reprimendas formales del presidente del tribunal, el letrado ha tratado de identificar contradicciones entre Karl y sus propios informes, una labor con prolongadas bsquedas y lecturas en ingls y en espaol de muchos prrafos. A cada afirmacin no coincidente o no completa, la profesora aclaraba que entre ambos informes hay siete aos de diferencia, un periodo en el que tuvo tiempo de recibir muchos de los documentos desclasificados que haba pedido para el primer informe pero que slo le llegaron para el segundo.

El tutano de la intervencin del abogado defensor ha sido intentar demostrar que Montano no estuvo en la nocturna reunin del 15 de noviembre de 1989 en la que se decidi “eliminar a Ellacura sin dejar testigos”, sino que esa medida se tom en una cumbre celebrada por la maana sin su presencia.

Perito de la defensa

Tras la declaracin de Karl, el juicio ha recibido al primer perito propuesto por la defensa. Es el general Mauricio Vargas, que era comandante de Infantera en 1989, particip despus en las conversaciones y en el acuerdo de paz con la guerrilla y es ahora diputado en el Congreso salvadoreo por el partido ultraderechista ARENA.

Ha declarado como perito de un informe de 2013 que redact “indignado por lo que se deca” contra Montano, del que se ha reconocido amigo. Y es que Vargas tambin era miembro de La Tandona.

Su testimonio ha sido todo lo contrario al de Terry Karl, a la que no ha querido calificar, pero s desestimar constantemente. “Yo no hago juicios de valor, como he odo esta maana y llevo oyendo durante el juicio. Lo que he odo aqu no son hechos, son… sofismas”. Vargas ha asegurado que en las Fuerzas Armadas salvadoreas “no hay instituciones paralelas, ni carteles, ni familias mafiosas”. “Las Fuerzas Armadas tenan un mandato constitucional para actuar y estaban bajo las rdenes de esa legislacin. Las leyes no las establecamos los militares, ni las castas, ni La Tandona, ni La Tandita”.

Tras un jerarquizado repaso de la estructura de mando militar, Vargas ha afirmado que Montano slo asesoraba administrativamente al ministro de Defensa y ha descartado por completo el asesinato de Ellacura como producto de una orden. “En 32 aos de carrera jams vi un plan de operaciones que dijera: ‘Vayan a matar a Fulano’. El asesinato no estuvo controlado por el Alto Mando. Decir que fue una decisin poltica y estratgica es una locura”.

Tras elogiar a Montano por su “buen coeficiente intelectual” y asegurar que fue uno de los primeros en su promocin, Vargas ha tenido que admitir a la abogada de la acusacin popular que el hombre que hoy se sienta en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional era uno de los lderes de La Tandona. Y cuando la letrada le ha preguntando por las fuentes de su informe, la credibilidad de su investigacin y sus relaciones de amistad con Montano como argumento principal para su intervencin, Vargas se ha quitado la mascarilla antivirus con la que haba respondido hasta entonces: “Yo no soy el abogado defensor de Montano. Y no estoy descartando su responsabilidad, sino la pericia de lo que se est afirmando en este juicio”.

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